
Anoche el orden público fue alterado, y no por los manifestantes, sino que por la prepotencia y desproporción aberrante de la represión policial, la cual utilizó medios exagerados, y en una actitud incomprensible que incitaba el desorden público, fuimos testigos del inédito uso en Rengo de carros lanza agua e incluso de gases lacrimógenos.
El uso de la fuerza exige para su legitimidad la proporcionalidad entre el mal que se pretende evitar y la fuerza que se utiliza para reprimir, surge pues de inmediato la pregunta de cual era la necesidad de tal demostración de fuerza, sobre todo teniendo en consideración de que hasta ahora no se han producido situaciones que ameriten el uso de estos medios de represión y a lo que ayer asistimos no es más que un ejemplo de la vocación violentista y agresiva de quienes eligen para su vida la carrera policial.
Somos una comunidad pequeña, y quienes se encuentran protestando son niños, son nuestros hijos, hermanos, sobrinos y amigos, y exigen un cambio que va en el camino correcto y en beneficio de todos los chilenos, es nuestra obligación, aún en el caso de no estar de acuerdo con sus pretensiones, defender su derecho a manifestarse sin miedo, como corresponde en un estado de derecho y en una sociedad que se dice democrática.
El remedio resulta peor que la enfermedad, la manifestación durante los últimos días no duraba más allá de media hora, sin embargo la actuación policial enrareció el ambiente en pleno centro de nuestra ciudad durante más tiempo que el señalado, y los efectos de los gases lacrimógenos se mantienen hasta ahora, haciendo irrespirable el aire, molestando las gargantas de quienes transitamos por la plaza del pueblo, y dañando la calidad de vida de todos los renguinos, y constituye un pésimo precedente del abuso y la represión de la policía, con medios nunca vistos en nuestra ciudad.
Actitudes como la de anoche por parte de Carabineros, lo único que provocan es la radicalización del conflicto, y dan piso para que se desate la violencia en nuestra ciudad, la presión social del movimiento es inevitable, y si la gente siente que no tiene espacio para demostrar su descontento, lo único que provocará serán movilizaciones cada vez más violentas, como comunidad debemos poner atajo a la violencia sea de donde venga, incluso en este caso, en donde el abuso de la fuerza proviene de la misma autoridad.












Comentarios
Quien haya ordenado estas acciones represivas ha cometido un gran error, sobre todo en una ciudad como la nuestra, en la cual los actos de los jóvenes no han sido destructivos: he sido testigo de ello.
La comunidad renguina está impactada. Este impacto tendrá sus costos para el mundo político local y nacional.
El pueblo no olvida. La Concertación ya recibió su sanción.
El derecho a manifestarse pacíficamente, en forma organizada y controlada, es un DERECHO que no debemos perder como acción reivindicativa de otros derechos ciudadanos.
¡Muy lamantable!
Sres que nuestro corazon solo permita construir no destruir.
EXIJO UNA EXPLICACION
La vida tiene muchas vueltas . Yo pienzo si estuviera esa persona en este momento ya pondria solucion al problema y todos estarian de vuelta a clases.
El doctor Valencia.
Espero ver mejores resultados. por mi rengo.
suecia.
saludos a mi gente y suerte a todos.
desenterraría la cápsula del tiempo de la plaza para que nuestras familias del futuro conozcan, como una gran cantidad de renguinos salió a las calles por una equidad de verdad en la educación.
con afecto profesor Luis
TE ACLARO, SOY PADRE DE UNO DELOS DETENIDOS Y LA AUTIRIZACION VINO DEL INTENDENTE A PEDIDO DEL SR ALCALDE MARCOS GATICA
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