
La flor de la pluma abrigaba mi estación
Paseo obligado era nuestra estación de trenes, familias completas disfrutaban de éste paseo especial que hoy es sólo un recuerdo

Tantos sueño, tantos recuerdos
La memoria no tiene sentido sin los recuerdos que alimentan el alma. Recuerdo con gran nostalgia mi estación de trenes, la que albergaba miles de vivencias bulliciosas y paisanos ansiosos de la llegada del camboy, con aquel sonido firme que estremecía a todos quienes estábamos ahí,….es mas, al pueblo completo.
Su estructura era imponente para esos años, una construcción de adobe recibía a quienes llegaran de “visita”, puerta obligada de entrada desde cualquier parte, la estación siempre estaba ahí , cálida, paciente hermosa, con sus bodegas atestadas de granos fértiles que luego serían depositados en nuestro valle de Villa Deseada.
Hoy todo es sólo un recuerdo, ni su edificio, ni sus bodegas ni las risas de su gente están ahí, la “modernidad “ nos robó de un tirón la poesía de nuestra estación de Rengo y sólo algunos cimientos de sus bodegas miran y sufren por el pasado que sin duda fue mejor.
Nuestras retinas aún extrañan el maravilloso color violeta de esa enredadera majestuosa que abrigaba al edificio como queriéndolo proteger, sin embargo fue ella la primera victima al ser arrancada, llevándose en su follaje la memoria de tanta historia.
Su estructura era imponente para esos años, una construcción de adobe recibía a quienes llegaran de “visita”, puerta obligada de entrada desde cualquier parte, la estación siempre estaba ahí , cálida, paciente hermosa, con sus bodegas atestadas de granos fértiles que luego serían depositados en nuestro valle de Villa Deseada.
Hoy todo es sólo un recuerdo, ni su edificio, ni sus bodegas ni las risas de su gente están ahí, la “modernidad “ nos robó de un tirón la poesía de nuestra estación de Rengo y sólo algunos cimientos de sus bodegas miran y sufren por el pasado que sin duda fue mejor.
Nuestras retinas aún extrañan el maravilloso color violeta de esa enredadera majestuosa que abrigaba al edificio como queriéndolo proteger, sin embargo fue ella la primera victima al ser arrancada, llevándose en su follaje la memoria de tanta historia.

!Como cambió todo!
El terremoto del pasado 27 de febrero puso la lápida, sus murallas se trizaron y burdos paneles de masisa cubren hoy el rostro de su sala de espera, sus boleterías y de tanto sueño embalado en una vieja maleta de viaje.













Comentarios
Un afectuoso saludo desde Arica.
Sebastian Mussa
Mi padre, Ricardo Aliaga Veloso, en ese entonces Administrador de la Compañía General de Electricidad Industrial, me contaba que el había regalado a la Estación de FFCC del EE,la flor de la pluma, enredadera que aparece en la fotografía.
También eran los tiempos en que el Flecha del Sur no se detenía en Rengo, salvo que alguien pagase por ello. Y para mi era motivo de orgullo ver el hermoso tren parar en la Estación sólo para que subiesemos con mi padre, madre y hermano.Rumbo a Santiago:
Ricardo Aliaga Bascopé
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